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PEQUEÑA HISTORIA SOBRE EL GRUPO LES BATINSES
Nacidos de un proyecto de estudiantes en etnología, historia y biología en la Universidad Laval (Québec) en 1994, ellos han agitado las fiestas estudiantiles y los bares de Québec, pero no es sino hasta 1996 que Les Batinses, formados de Todd Picard, François Morrissette, Mathieu Girard, Yvon Legendre y Christophe Garenc, levantaron verdaderamente vuelo. Varios festivales de música tradicional en Québec los han recibido : Memoria y Raíces, el Festival Internacional de las Artes y Tradiciones de Québec (FIAT), El Gran Reencuentro, La Gran Vuelta y seguramente recordarán las veladas increíbles del Café-Teatro, Les Fourberies. Luego, la grabación de un cassette Minuit 3 (Medianoche 3) y primera visita a Francia. Viendo todas las aperturas posibles que son ofrecidas al grupo, el año siguiente sería una etapa clave.
Con la presentación de un espectáculo sobre los Planos de Abraham (Québec) para la celebración de la fiesta de Saint-Jean Baptiste, ellos agrandan su visión del folklore, y van a la búsqueda del baterista Frédéric Lebrasseur. Ese mismo año, Les Batinses reciben la ayuda de Christian Noël, quien se ocupa aún hoy en día del gerenciamiento del grupo. Para la grabación de un primer disco autoproducido Charivari, convocan a una talentosa violinista, Andrée Bilodeau. Por todas estas razones, 1997 se vuelve un año importante en la evolución de la música tradicional.
Es en la primavera de 2000 que finalmente Tripotage sale a la luz (Producciones Mille-Pattes). Las canciones de este opus son presentadas en vivo más de sesenta veces en Québec llegando hasta la provincia de Winnipeg (Canadá), al Festival del Viajero. En este lugar Les Batinses descubren la alegría de tocar frente a centenas de niños. Estos últimos tienen menos inhibiciones y no se incomodan por bailar, saltar o surfear con su cuerpo… Un segundo viaje a Francia es organizado, en Saint-Pierre y Miquelon.
2001 : un año generoso. Desde enero, Les Batinses se presentan en el prestigioso Celtic Connections en Glasgow (Escocia). Uno de los festivales más importantes de música celta del mundo. Seguido a esto, Christophe Garenc se retira del grupo y se presencia la llegada de la violinista-saxofonista Jocelyn Guilmette. Ellos regresan al viejo continente, luego de un tour primaveral en Québec, a Bordeaux (Francia), para la Fête du Fleuve. De regreso a Québec para los grandes festivales (Festival internacional de verano de Québec, Les Francofolies de Montreal). Es cuando el famoso 11 de septiembre de 2001 tiene lugar que Les Batinses se encuentran en España por primera vez, donde entran en contacto con un agente de espectáculos durante su tour allí. Ese es el comienzo de una larga serie de shows en España.
A lo largo del tiempo, la música se transforma. Valiéndose siempre de textos y melodías tradicionales quebecas, incorporan algunos aires de folklore venidos de otras partes del mundo a las canciones de aquí. Inspirados por sus gustos musicales, ellos bucean más profundo y algunas de sus canciones se vuelven trashdicionales o funkloricas.
Pero es verdaderamente el año 2002 el más exigente de todos. Cerca de 75 espectáculos sobre 2 continentes, 4 países, preparando al mismo tiempo un tercer disco. Pasando del estudio a la gira, Les Batinses van a toda vela. Segunda gira en Escocia e Inglaterra en enero, en febrero es Florida que los acoge luego Luisiana y Texas en abril. En mayo, primera verdadera gira en España. De vuelta en Québec para la Fiesta nacional y primera aparición en los festivales de música folk en Colombia Británica y Ontario en el célebre Vancouver Folk Festival. A principio del otoño, están de vuelta en España, luego los preparativos finales para el disco L’autre monde (el Otro Mundo) (Producciones Mille-Pattes) que se lanza en octubre de ese año. Recibe críticas sobresalientes, lo que les llevará a hacer una gira de quince espectáculos en el mes de diciembre de 2002 en Quebec.
Les Batinses siguen recorriendo Québec durante el año 2003 pero el acontecimiento que marcaría ese verano sería la gira Sonic Weave. Organizada por el Consejo de las Artes de Canadá, el sexteto parte en compañía de otros cinco músicos canadienses. Presentan su música en Alemania, Austria, la República Checa, en Polonia e Italia. Durante sus numerosos viajes, Les Batinses comprenden rápidamente que comunicándose con el público en su propia lengua, generan una particular complicidad con los espectadores. Por supuesto, según los países visitados, los retos son pequeños o muy grandes. En el otoño, Jocelyn Guilmette anuncia su salida del grupo para seguir a Gilles Vigneault en su gira (el afortunado!!!). Alain Baril, maestro de los saxos, se une a las filas de la formación que se permite una visita a México antes de emprender una larga gira durante las fiestas de fin de año en Québec.
Se puede llamar a 2004 el año de las colaboraciones. Apertura del Caranaval de Québec con Ariane Moffat, Yann Perreau e Yves Lambert. Participan al León de oro en Montréal con Dobacaracol, Nicolas Boulerice, Éloi Painchaud y Jean-François Bélanger. Luego visitan Canadá durante el verano. Desde Colombia Británica en sucesivas ocasiones a Ontario, pasando por Alberta, la Nueva-Escocia, Manitoba, e incluso los Territorios del Noroeste. De festivales folk a los festivales de jazz y música del mundo. Los encuentros con otros grupos son muy interesantes en estos acontecimientos donde los workshops están a la orden del día. Septiembre los trae bajo el sol de España. Les Batinses participan entre otros en un gran acontecimiento de envergadura internacional: el Foro Universal de las Culturas de Barcelona. Es también en este país que sentarán las bases de lo que pasará a ser su cuarto disco.
Luego de su experiencia escénica a través del mundo, Les Batinses deciden grabar su próximo disco delante del público. Se recurre entonces a un viejo colaborador de larga data, Andy Stewart, quien toma el control de la batería y otras percusiones. Sustituye así a Frédéric Lebrasseur que se encuentra tan a menudo en el exterior con las giras del Busker's Opera de Robert Lepage o los mil y un proyectos de Rancho Banjo, que decide cambiar su apartamento por un motorhome. Será para este incorregible fiestero su última colaboración oficial como Batinse, en espera de la próxima vez...
Es en su propia ciudad, en Québec, que se llevará adelante este proyecto. Esta manera de hacer exige mucho trabajo para los músicos que deben terminar la etapa creativa con el fin de tener el mayor tiempo posible para practicar. Es pues un trabajo intenso que los espera, sobre todo teniendo en cuenta que esta vez, Les Batinses se asocia en coproducción con la compañía de Christian Noël (Discos Seppuku). Mucho más trabajo para 2005 pero también mucha más satisfacción. El mes de agosto los lleva a España por quinta vez, donde interpretan entonces las nuevas canciones del disco Eaux-de-Vies con mucho placer, se permiten incluso un pequeño paso por Bélgica participando en un interesante festival. De vuelta en Québec, hacen los últimos preparativos para la salida tan esperada de este disco doble.
Antiguos Miembros del Grupo
Frédéric Lebrasseur (1997-2005) // batería, percusiones
Jocelyn Guilmette (2001-2003) // saxofones, violín, flautas, voz
Christophe Garenc (1994-2001) // cornamusa, flautas irlandesas, bodhràn,
bombard británicos, trompeta, voz
Yvon Legendre (1994-1998) // voz principal, violín, acordeón